La maleta roja

Tacones por peru

Ayer me tocó hacer las maletas,  después de organizar las de mis hijos me puse con la mía, cuando abrí la maleta roja me di cuenta de que ha sido parte de mi vida los últimos 19 años; como en muchas listas de boda de aquella época  uno de los regalos más habituales era un conjunto de maletas de esas incombustibles, que soportaran los golpes recibidos y que protegieran su interior.

Recuerdo la primera vez que te usamos, fue para nuestro viaje de novios y ya en ese momento decidimos compartirte, el lado derecho para mi marido y el izquierdo para mi, no recuerdo porqué no usamos las dos pero supongo que dado que el equipaje se componía de bañadores, bikinis y ropa ligera tampoco nos hacía falta una segunda maleta.

Es curioso como mi historia contigo ha sido un claro reflejo de mi vida, salvo en contadas ocasiones (mas bien…

Ver la entrada original 350 palabras más